Una cosa que me llamó mucho la atención desde el inicio y creo que le sucede a todo el mundo cuando llega a esta región, fue un problema que yo lo llamaría de comunicación cultural. Cuando se hace una pregunta negativa la respuesta siempre es positiva incluso cuando debe ser negativa. Por ejemplo: Pregunta...¿No hay agua? Respuesta...Sí. Quiere decir que no hay agua. Pero cualquier persona que venga de Europa o América Latina comprendería que sí hay agua cuando en realidad no hay. Sucede que los asiáticos en general nunca dicen que no. Pensaba que era un problema solamente en Camboya donde había habido una guerra sangrienta y donde te mataban sólo por saber leer y escribir; pero en Tailandia que no ha sufrido los horrores de Camboya, ocurre exactamente lo mismo. Algunos amigos me han dicho que el Sí como respuesta negativa responde a la idea de que sí yo comprendo lo que me estás preguntando, estoy de acuerdo contigo y no es una respuesta definitiva. En todo caso, al inicio trataba siempre de imponer mi forma de pensar y hacerles saber que no se respondía sí ante una pregunta negativa cuando el resultado era negativo. Pero luego ya con el tiempo aprendí a aceptar esa variante cultural de la comunicación que por muy rara que nos suene es así en esta parte del mundo. Otro ejemplo para el que no haya comprendido. María no está en la casa y yo llego preguntando a un asiático. Pregunta...¿María no está?...Respuesta...Sí. Significa que María no está! Nada que cada día se aprende algo nuevo y sobre todo cuando se vive en una cultura diferente a la tuya.
sábado, 27 de octubre de 2007
miércoles, 24 de octubre de 2007
Tailandia, Bangkok y el sexo.
Bangkok, capital de Tailandia, también es muy conocida internacionalmente por el sexo. No quiere decir que sean expertos en esas cuestiones ni mucho menos, pero sí saben como explotarlo de manera comercial. Y realmente mucha gente va a ver los espectáculos de sexo que pueden resultar, interesantes para unos, fuertes para otros y chocantes para muchos. Hay una zona donde abundan los bares donde se puede asistir a dichos espectáculos. Esencialmente en la zona de Silom, Patpong. Si se visita el lugar de día podría pensarse que está muerto, que nada pasa allí, pero apenas comienza a caer la tarde, se puede apreciar el movimiento, los vendedores que van invadiendo las calles y la gente que comienza a llegar. La mayoría son extranjeros, aunque muchos tailandeses también frecuentan el lugar. Hay muchos bares y no todos ofrecen espectáculos de sexo. Hay bares para homosexuales, aunque no exclusivamente, hay bares latinos, restaurantes, etc. Los shows son algo increíble, nunca imaginé que una mujer pudiera hacer tantas cosas con su vagina. Existen también shows de hombres pero se quedan muy cortos con respecto a los de las mujeres. El número con la banana, el otro con el ping pong, el del silvato, la cerbatana, las agujas y el acto sexual en escena son algunos de los ejemplos que pueden dejarte boquiabierto o hacer que te levantes de tu asiento y no llegues al final de la presentación. Se dividen en dos partes. Primero las chicas o chicos posan y bailan en la pista cada uno con su número y la mayoría de las veces con una ropa interior sexy. Luego viene el momento del espectáculo y al final suben a la pista nuevamente los ¨actores¨ hasta que llegue el momento del próximo show. Cada noche hay dos o tres shows. Pueden ser más o menos fuertes en dependencia de la época y de cómo esté el control policial en la ciudad en ese momento. Según lo que he escuchado, la mayor parte de los tailandeses que protagonizan ese tipo de espectáculos vienen de las provincias y hacen ese trabajo durante unos meses, lo que les permite ganar un poco de dinero y regresar junto a su familia. Muchos tienen ya una familia, entiéndase mujer o marido e hijos. Para una sociedad como la tailandesa donde el sexo y todo lo relacionado con él es un tema tabú y del cual no se habla ni con los amigos más cercanos, saber que en su país tienen lugar dichos espectáculos no es nada divertido; pero como el mundo para que sea mundo tiene que tener de todo, pues aquí siguen y cada noche se pueden presenciar por el módico precio de 200 bht(aproximadamente 5 USD) con una bebida incluida.
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El mercado de fin de semana y el mercado nocturno
El mercado de fin de semana o Cha Tu Chak y el mercado de noche Suan Lum.
Uno de los mercados al aire libre más grandes del mundo y el más grande del sudeste de Asia, se encuentra en Bangkok, el famoso Cha Tu Chak o mercando de fin de semana por el hecho que solo abre sábado y domingo. Es muy fácil llegar al lugar ya que se encuentra al final de las líneas del metro subterráneo y el metro aéreo o BTS. Es increíble la cantidad de cosas y la variedad que se puede encontrar en ese mercado y a unos precios muy baratos. Yo he ido más de 10 veces y aún no creo que lo haya recorrido completo. Para encontrar una tienda que ya haya uno visitado en el pasado y que le haya gustado, es toda una odisea. Se vende de todo, pero de todo. Desde ropa, útiles del hogar, objetos de decoración pasando por plantas, animales y joyas. Como decimos en mi tierra hasta cajas de muerto se pueden encontrar allí. No cajas de muerto pero sí serpientes, ardillas y otras cosas inesperadas.
De más está decir la popularidad del lugar, casi no se puede caminar de la cantidad de gente. El calor es insoportable. Por suerte venden agua y otras bebidas por todas partes. Es como una ciudad, allí dentro hay hasta bancos ya que es un lugar muy frecuentado por los extranjeros. Se puede estar un día entero y no recorrerlo completo, aunque no creo que haya alguien que pueda aguantar un día entero en Cha Tu Chak por el nivel de cansancio que produce el calor y la cantidad de personas. Lo cierto es que tanto para los turistas como para los habitantes de Bangkok es un lugar muy frecuentado los fines de semanas cuando se encuentra abierto.
Otro mercado muy famoso y con características similares, aunque no tan grande, es el mercado de noche Suan Lum. Ubicado más al centro de la ciudad e igualmente conectado con el metro subterráneo, funciona solo en la noche como su nombre lo dice pero siete días a la semana. Es mucho más agradable que Cha Tu Chak pero los precios son un poco más elevados aunque se puede regatear y bajarlos un poquito.
En Suan Lum hay grupos de música en vivo, hay lugares simpáticos para sentarse a tomar un trago o a cenar, hay también un teatro donde se puede apreciar el espectáculo tradicional de las marionetas. Hace unos meses atrás estuvo por un tiempo la Roue de Paris, una de las que está en los campos eliseos que realizaba una gira por Asia. En fin, que es muy agradable para adornar las noches en Bangkok salir a dar un paseo al mercado nocturno donde siempre se encuentra algo interesante.
Uno de los mercados al aire libre más grandes del mundo y el más grande del sudeste de Asia, se encuentra en Bangkok, el famoso Cha Tu Chak o mercando de fin de semana por el hecho que solo abre sábado y domingo. Es muy fácil llegar al lugar ya que se encuentra al final de las líneas del metro subterráneo y el metro aéreo o BTS. Es increíble la cantidad de cosas y la variedad que se puede encontrar en ese mercado y a unos precios muy baratos. Yo he ido más de 10 veces y aún no creo que lo haya recorrido completo. Para encontrar una tienda que ya haya uno visitado en el pasado y que le haya gustado, es toda una odisea. Se vende de todo, pero de todo. Desde ropa, útiles del hogar, objetos de decoración pasando por plantas, animales y joyas. Como decimos en mi tierra hasta cajas de muerto se pueden encontrar allí. No cajas de muerto pero sí serpientes, ardillas y otras cosas inesperadas.
De más está decir la popularidad del lugar, casi no se puede caminar de la cantidad de gente. El calor es insoportable. Por suerte venden agua y otras bebidas por todas partes. Es como una ciudad, allí dentro hay hasta bancos ya que es un lugar muy frecuentado por los extranjeros. Se puede estar un día entero y no recorrerlo completo, aunque no creo que haya alguien que pueda aguantar un día entero en Cha Tu Chak por el nivel de cansancio que produce el calor y la cantidad de personas. Lo cierto es que tanto para los turistas como para los habitantes de Bangkok es un lugar muy frecuentado los fines de semanas cuando se encuentra abierto.
Otro mercado muy famoso y con características similares, aunque no tan grande, es el mercado de noche Suan Lum. Ubicado más al centro de la ciudad e igualmente conectado con el metro subterráneo, funciona solo en la noche como su nombre lo dice pero siete días a la semana. Es mucho más agradable que Cha Tu Chak pero los precios son un poco más elevados aunque se puede regatear y bajarlos un poquito.
En Suan Lum hay grupos de música en vivo, hay lugares simpáticos para sentarse a tomar un trago o a cenar, hay también un teatro donde se puede apreciar el espectáculo tradicional de las marionetas. Hace unos meses atrás estuvo por un tiempo la Roue de Paris, una de las que está en los campos eliseos que realizaba una gira por Asia. En fin, que es muy agradable para adornar las noches en Bangkok salir a dar un paseo al mercado nocturno donde siempre se encuentra algo interesante.
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jueves, 18 de octubre de 2007
La vida en Bangkok, la capital de Tailandia
Después de haber pasado cinco años en Camboya, mudarse a Bangkok es como dar un giro de 180 grados a tu vida. No existe ningun punto de comparación entre las dos ciudades, es decir, que Bangkok tiene todas las de ganar. Eso era al menos lo que creíamos cuando vinimos para acá; pero luego con el paso de los meses comprenderíamos que después de todo había ciertas cosas que en Camboya que no se podían encontrar en Bangkok. Pero igual la balanza siempre del lado de Bangkok. Es otra cosa, otra experiencia y así hay que verlo. Ya nuestro tiempo en Camboya se había terminado y había que seguir adelante, conocer cosas nuevas tener nuevas vivencias.
Bangkok es la capital de Tailandia y centro por excelencia del sudeste de Asia. Todo el mundo que vive en la región tiene en un momento de su vida que pasar por Bangkok, así sea solamente de tránsito en el aeropuerto. Sus atracciones son múltiples y diversas. Un paraíso para hacer compras. Creo que una de las cosas que distingue a Bangkok internacionalmente es sus centros comerciales grandes y lujosos pero a diferencia de otros lugares, con muy buenos precios. Hay de todo en los centros comerciales. Desde cine, restaurantes de lujo, cadenas de comida conocidas, teatros, ventas de coches, bancos, y muchas cosas más que no tiene uno la idea que puede encontrar en un centro comercial. Algunos famosos: Siam Paragón(el último), Emporio, Central, Siam, entre otros.
Pero a pesar de que gran parte de la vida del país ocurre en la capital y sus alrededores, Tailandia no es solo Bangkok. Hay mucho más. Hay playas muy lindas, la mayoría en islas tailandesas. Hay parques naturales, monumentos históricos, mercados interesantes y muchas otras atracciones.
Cuando apenas era un turista en Tailandia, conocí varios lugares. Todo lo que se refiere a la historia como son los templos, el palacio real, el museo nacional, los monumentos más importantes, algunas de sus playas e islas como Kho Samui y Pattaya.
Una de las mejores cosas del país es la comida tan variada y pintoresca. Eso sí, muchos platos no se pueden ni probar ya que les fascina el picante, pero bien picante. A veces uno ve un plato y tiene deseos de probarlo hasta que lo prueba. Se come mucho pescado, mariscos, verduras y vegetales. Sopas a base de fideos, frutas(muchas exóticas que sólo se ven por esta región), y muchas cosas más que aún me faltan por descubrir. Los tailandeses comen todo el tiempo, pero a toda hora. No oimporta si son las cinco de la mañana o las dos de la mañana, cuando tienen hambre ahí mismo van y comen. Se puede comer en todas partes, en la calle, cada dos o tres metros hay un puestecito donde venden comida. Y todo muy limpio y muy barato. Por menos de un dolar se puede comer. Claro, entiéndase una comida tailandesa, para un cuerpo y una constitución asiática. Que para otra persona de otro lugar del mundo, cuando pasan veinte minutos ya tiene hambre nuevamente. Generalmente la comida es ligera y no comen mucha carne, por eso son pequeños y delgados. No es lo mismo una comida francesa o alemana que una tailandesa. Lo bueno es que es barato y accesible a todo el mundo y que se puede encontrar a cualquier hora y en cualquier parte. A veces nosotros los extranjeros analizamos las cosas desde nuestra perspectiva y no nos damos cuenta que cometemos un error. Pensamos que comer en la calle no está bien, que no se alimentan correctamente, etc. Pero no debemos olvidar que es su comida, su cultura, a lo que ellos están acostumbrados y lo que les gusta. Tanto es así que los tailandeses prefieren comer en la calle que cocinar. Y para encontrar una empleada que sepa cocinar hay que andar Bangkok.
Bangkok es una ciudad moderna, al menos en el centro, porque es cierto que cuando se aleja uno del centro se puede dar cuenta que aún quedan muchas construcciones antiguas, pero no muy interesantes. La mayoría de los edificios antigos tienen la arquitectura china que no es muy estética que digamos. No ocurre lo mismo con las antiguas casas típicas tailandesas que sí son bien lindas y especiales. De madera preciosa y sobre pilotes de madera.
Abundan en el centro los rascacielos modernos, hay un tren aéreo que va por encima de las avenidas y también hay un metro. Aunque estos no recorren toda la ciudad, constituyen un medio muy rápido y efectivo para evitar el tráfico horrible de Bangkok, conocido en el área e internacionalmente. Los autobuses contrastan con los demás medios de transporte ya que son viejos y están realmente destruidos, pero funciona muy bien la red de autobuses urbana y es muy barato tomarlos. Otro medio de transporte que encontramos en Bangkok y en varios países asiáticos es el tuk-tuk, especie de moto con un carrito detrás con su techo y todo donde hay espacio para tres o cuatro personas. Pero andan como locos por las calles y hacen un ruido infernal. No me gustan mucho aunque los he tomado de vez en cuando. También existen los moto taxis, que igual van a una velocidad tremenda y es muy peligroso en una ciudad donde hay tanto tráfico. Eso sí, todo el mundo lleva el casco. Por último, lo mejor para el final, los taxis de Bangkok! Una experiencia religiosa y no siempre muy agradable. Son modernos, muy cómodos, con aire acondicionado, están por todas partes a montones, solo hay que sacar la mano y tienes tres o cuatro delante de ti. A cualquier hora hay un montón de taxis en la calle, excepto cuando llueve que todos se desaparecen. Conducen como dementes, la mayoría no sabe conducir, y de eso uno que sabe se puede dar cuenta al momento. Casi nunca saben llegar a la dirección que uno quiere y cuando no comprenden bien pues te bajan del taxi y ya está. Ellos no están para buscarse complicaciones en su cabeza. También hay que añadir que la mayoría de los taxistas no son de Bangkok sino que vienen de las provincias y no conocen la capital. Muchas veces no quieren llevarte adonde vas porque simplemente hay mucho tráfico en esa zona y a esa hora o porque no quieren desviarse de su recorrido. Otras veces no quieren poner el taxímetro y te dicen unos precios que son dos o tres veces lo que normalmente cuesta ir hasta el sitio.....en fin que es toda una aventura tomar un taxi en Bangkok. Y es algo que se hace muy frecuentemente porque son muy baratos. Yo por ejemplo voy cada día al trabajo en taxi. Y a esa hora de la mañana como no estoy para discusiones opto por hacerme el tonto y que no comprendo ni se nada de lo que me está preguntando. Lo voy guiando con mis pocas frases de tai, a la izquierda, a la derecha, todo recto hasta que llego a la escuela. Hay una frase ya célebre entre los que tomamos taxis con frecuencia y es que nunca se te ocurra darle un mapa al taxista porque es una locura. No saben leer un mapa y tratando de hacerlo se pierde mucho tiempo. Otra cosa que es muy graciosa es cuando tienes un amigo tai y le hablas para que le oriente al taxista como llegar a tu destino. Pues están una media hora hablando y al final aún no sabe como llegar. Todo tiene su explicación, el tailandés es una lengua algo imprecisa y por eso cuesta tanto trabajo dar una orientación rápida y concreta. Al menos eso es lo que me han dicho algunas personas que conocen la lengua entre ellos algunos tailandeses.
A pesar de todo, Asia y en especial Tailandia es un buen lugar para vivir. Todo es muy barato si se compara con Europa o América Latina por lo que uno se puede dar lujos que en otros lugares es imposible. La gente es muy tranquila y amable, gente muy educada y respetuosa. Tengo unos amigos franceses que dicen que es bueno pasar tiempo en Asia porque luego cuando regresan a Francia se sienten como que han evolucionado que son más calmados, mas tranquilos. Y es que eso está en la filosofía de la gente de esta parte del mundo. No son explosivos como los latinos sino que aprenden a controlar sus emociones, demasiado diría yo y eso lo hacen en todos los aspectos de la vida. Es considerado muy grave gritar en público o perder los estribos como diríamos en español. Es muy raro ver a un tailandés discutiendo o formando un escándalo público. Y en ese sentido es cierto que tenemos que aprender de ellos. Pero igual esas cosas no se aprenden porque forman parte de la cultura y es algo que no se puede elegir ni cambiar.
Hay muchas cosas cosas que hacer acá para divertirse. Los cines son una maravilla, existen algunos con asientos especiales que dan hasta masajes. Son muy modernos y baratos. Hay una gran variedad de restaurantes de todo tipo de comida y para todos los bolsillos. Además los tailandeses en general tienen mucho gusto para decorar los lugares y producen mucha seda que le da siempre un toque especial a los mismos. Hay muchos bares, discotecas, en fin la vida nocturna es todo un espectáculo acá. Lo único que conspira contra ella es que por ley todos los lugares deben cerrar a la una de la manana. Pero igual hay algunos lugares que permanecen abiertos hasta más tarde, solo hay que conocerlos.
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viernes, 12 de octubre de 2007
Cuba seis años después
Después de seis años sin visitar mi país, finalmente pude regresar en diciembre del 2006. Llegué el mismo día que el yate Granma pero muchísimos años después. Para los que no conocen, fue el yate en el cual Fidel Castro y los revolucionarios que venían de México llegaron a Cuba en el año 1956 para combatir contra el régimen de Batista y lograr que triunfara la Revolución cubana.
A pesar de haber llegado el mismo día, no hubo mal tiempo y llegué en el vuelo París-Habana de Air France. Todo muy bien, incluso en la aduana no tuve ningún contratiempo. Salí bastante rápido, creo que fui el primero según me contó mi familia. Y los cubanos que viajan saben los problemas que se pueden tener en la aduana. Por ejemplo en el último viaje que fuimos juntos Hector y yo, creo que salimos de últimos debido a algunos que contratiempos que contaré más adelante.
Pues bien salí y allí estaba mi familia, amigos de siempre, la familia de Hector y algunos familiares de cubanos que viven acá en Bangkok para recoger cartas y dinero que habían enviado conmigo. Mucha emoción, sobre todo por parte de mi mamá que se puso my nerviosa y hasta le subió la presión pero como yo traía un equipo para medir la presión, allí mismo se la medimos y enseguida se calmó. Después de unos minutos compartiendo en la cafetería del aeropuerto, salimos para mi querida tierra Manicaragua en un carro cómico como dicen por allá, entiéndase un Peugeot moderno.
Estaba muy preocupado porque no sabía como iba a reaccionar mi abuela Norma que aunque está muy bien para sus 80 años, padece de taquicardia. Pero afortunadamente todo salió bien y Normita fue una de las que mejor se portó. Fue muy gracioso porque ella no me reconoció. A la entrada de mi casa había alguna gente del barrio, familia, amigos, etc y todo el mundo saludándome, abrazándome y demás y yo de momento dije: ¨Permiso que quiero ver a Norma¨y ahí fui a verla. Ella se emocionó un poco pero lo normal. De ahí salimos para la casa de mi mamá y allí estaban mis abuelos despiertos que igual se alegraron mucho de verme. Mi otra abuela, igual de 80 años me tuvo como media hora sentado en sus piernas y yo preocupado porque pensaba que le pesaba pero ella como si nada diciendo que que estaba bien que tenía muchos deseos de hacer eso y finalmente podía hacerlo.
Después de estar como una media hora en casa de mi mamá regresamos a casa de mi papá a dormir. Mi mamá regresó conmigo y dormimos juntos esa noche, hablando, haciendo cuentos hasta tarde.
A la mañana siguiente pues como no podía faltar, fiesta! Cerdo asado, cerveza, arroz congris, etc, etc, etc. Pasó gente a saludarme, amigos, vecinos, familia. Por la tarde nos fuimos en un coche de caballos para La Piedra, la casa de mi mamá donde nuevamente fiesta, cerveza, ron, amigos, familia, comida. Yo tirando fotos todo el tiempo y filmando con la cámara de video.
Hacía muy buen tiempo en Cuba, fresco y a veces frío pero no tanto como lo esperaba ya que algunas veces pasé calor. Nunca como en julio y agosto claro.
A pesar de que aún no ha mejorado del todo la situación económica, encontré que la gente tenía menos problemas y más acceso a las cosas, mejor desenvolvimiento. Las tiendas siempre llenas de gente aunque no precisamente igual de llenas de productos. Los precios por las nubes y sobre todo me sorprendí mucho al ver que la gran mayoría de los productos venía de Venezuela. Para que tengan una idea, los precios de Tailandia se multiplican por tres y ahí tenemos los precios de Cuba. Pero no importaba ya que después de 6 años y con la familia y los amigos queridos, pues no era momento para sacar cuentas sino para disfrutar y así lo hice.
Visité a varios amigos que tenía deseos de ver en mi provincia. Estuve en Camaguey, Holguín, Santiago de Cuba, La Habana y Pinar del Río. Un periplo rápido e intenso por la isla. La verdad no descansé mucho en todo el tiempo que estuve en Cuba. Norma siempre me decía que parara un poco que luego iba a llegar muy cansado a Tailandia. Pero no estaba cansado solo quería aprovechar lo más que pudiera el tiempo con mi gente.
En La Habana me sucedió algo cómico porque llegué y cuando vi los panataxis ladas exclamé muy extrañado sobre el particular y el chofer del taxi en el que iba me dijo que cuánto tiempo hacía que no venía a La Habana. Me reí muchísimo pero nunca le dije que no vivía en Cuba. También en las tiendas disfrutaba mucho viendo y escuchando a la gente cubana que es tan espontánea y tan diferente de los asiáticos. Por ejemplo me asombraba positivamente cuando alguien preguntaba el precio de algún producto que ya otra persona tenía o cuando pregutnaban si salía bueno, si era de calidad o dónde lo habían comprado, el precio y demás. Puede parecer raro pero aca nunca se escuchan esas cosas. Además, algo tan siemple como ponerse a hablar con un desconocido como si nos conociéramos de toda la vida, jamás ocurre tampoco por esta zona del mundo.
En Pinar del Río, a pesar de haber estado poco tiempo, disfruté mucho de la compañía de mi otra familia. Hubo fiesta, buena comida, vino pinareño que es muy bueno, en fin, la pasé de lo mejor. Esperé San Lázaro en Pinar y esa misma madrugada regresé a La Habana y fui al Rincón con mi hermana Maydita, bajo un aguacero....pero allí como lo habíamos previsto. Ese día fue todo un maratón. Del Rincón para casa de Digna a almorzar y de Lawton para El Vedado a la fiesta de mis compañeros de la Universidad. Me alegró mucho ver a todo el mundo reunido. No todos pero al menos algunos. Bailamos, conversamos, comimos, recordamos viejos y buenos tiempos y para poner punto final a la noche y esperar el día siguiente nos fuimos al Malecón a conversar como en los viejos tiempos. Fue muy lindo porque todos tuvimos que decir los puntos más altos en nuestras vidas en los últimos 5 años y fue interesante escuchar a los amigos de nuevo y ver como algunos habían madurado mucho personal e intelectualmente. Fue una de las cosas más lindas que recuerdo de ese primer viaje a Cuba después de mucho tiempo. La brisa del malecón, especialmente en diciembre, la buena compañía, lo interesante de los temas de conversación, todo eso hizo que el tiempo volara y cuando vinimos a darnos cuenta ya casi amanecía. Recogí las cosas y para la terminal de ómnibus a tomar un carro para mi provincia.
Dos días después, el viaje al oriente de Cuba. Primer destino Camaguey donde dejamos a Normita y al dia siguiente salimos mi primo y yo para Holguín y como destino final Santiago de Cuba.
Todo fue maravilloso en nuestro viaje a Santiago de Cuba. Era mi primera vez en tierras orientales, más alla de Camaguey. Allí nos recibieron como reyes, fue todo fiestas, visitas interesantes y no paramos ni un minuto. Comida, bebida, buena acogida, lugares históricos por excelencia, esa es la idea que me llevé de la tierra caliente como se conoce en Cuba, debido a que las temperaturas siempre son bien elavadas en esa zona. Pasamos dos dias bien intensos y de ahí regresamos a Camaguey y luego a mi provincia donde pasé el fin de año en familia y con las cosas que tradicionalmente se hacen en Cuba para esa fecha.
Lo peor de todo era que al día siguiente tenía que comenzar mi viaje de regreso. Realmente no tenía deseos de regresar pero lo hice sabiendo que muy pronto regresaría nuevamente.
domingo, 7 de octubre de 2007
Cairo, otra anécdota
Resulta que en el metro del Cairo hay unos vagones
especiales para las mujeres solo para las mujeres y no
es que no se mezclen es que son para ellas. Claro
muchas mujeres viajan en los de los hombres y no pasa
nada pero lo contrario no es posible. Bueno cuando un
día íbamos para el Cairo cóptico(católico), hector
subió y cuando yo iba a subir cerraron la puerta y me
fui a meter en otro vagón y era el de las mujeres y se
pusieron como fieras y me sacaron a empujones,
jajajaajaj. Además solo hablaban en árabe y yo sin
entender nada pero era como que no que allí no podía
ir, que cómico!!!!! Bueno tuve que esperar el otro
metro y me estuve riendo hasta que me encontré con
hector en la parada donde pensábamos quedarnos. Luego
hice el cuento a unos vendedores del mercado para que
me explicaran y se mataron de la risa, dicen que es
así que en la parte reservada para ellas no pueden
entrar los hombres. Nada cosas que uno aprende, como
digo yo los códigos de un país que son muchos y no se
pueden conocer en una o dos semanas. Para la próxima ya lo sé.
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Egipto, otras reflexiones
Un dulce que me encantaba en Cuba, allá le llamaban
señorita o matrimonio, lo volví a ver después de 5
anos en Egipto! ¿Qué les parece? Bueno comí cantidad
porque la verdad que acá en esta parte del mundo
(Asia) nunca lo he visto. Los dulces en Egipto son
como en Cuba, con mucho azúcar, que a veces empalaga.
Me resultaba gracioso porque todo el mundo compraba el
pan en la calle y lo llevaba en la mano, como en Cuba.
Saben que ellos comen mucho pan con todas las cosas
ricas que hacen, humus, tagini, etc.
Hay muchos turismo español, a cada paso nos
encontrábamos con grupos de turistas españoles. Y los
guías hablan un español excelente. En realidad todos
los guías que vimos, de las lenguas que conocemos eran
muy buenos. Claro no es de extrañar, la historia
turística de ese país se remonta a muchísimos años
atrás.
Todo el mundo toma té. No sé si será solo en invierno,
pero todo el mundo lo toma por todas partes, es té y
chicha(la pipa árabe famosa, tengo que enviarles esas
fotos de nosotros fumando chicha), como en cuba café y
cigarro, igualito. Y nosotros nos preguntábamos si
ellos no trabajaban porque a cualquier hora del día
estaban en una esquina tomando te y fumando chicha y
hablando o jugando ajedrez.
señorita o matrimonio, lo volví a ver después de 5
anos en Egipto! ¿Qué les parece? Bueno comí cantidad
porque la verdad que acá en esta parte del mundo
(Asia) nunca lo he visto. Los dulces en Egipto son
como en Cuba, con mucho azúcar, que a veces empalaga.
Me resultaba gracioso porque todo el mundo compraba el
pan en la calle y lo llevaba en la mano, como en Cuba.
Saben que ellos comen mucho pan con todas las cosas
ricas que hacen, humus, tagini, etc.
Hay muchos turismo español, a cada paso nos
encontrábamos con grupos de turistas españoles. Y los
guías hablan un español excelente. En realidad todos
los guías que vimos, de las lenguas que conocemos eran
muy buenos. Claro no es de extrañar, la historia
turística de ese país se remonta a muchísimos años
atrás.
Todo el mundo toma té. No sé si será solo en invierno,
pero todo el mundo lo toma por todas partes, es té y
chicha(la pipa árabe famosa, tengo que enviarles esas
fotos de nosotros fumando chicha), como en cuba café y
cigarro, igualito. Y nosotros nos preguntábamos si
ellos no trabajaban porque a cualquier hora del día
estaban en una esquina tomando te y fumando chicha y
hablando o jugando ajedrez.
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