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domingo, 7 de octubre de 2007

Egipto, otras reflexiones

Un dulce que me encantaba en Cuba, allá le llamaban
señorita o matrimonio, lo volví a ver después de 5
anos en Egipto! ¿Qué les parece? Bueno comí cantidad
porque la verdad que acá en esta parte del mundo
(Asia) nunca lo he visto. Los dulces en Egipto son
como en Cuba, con mucho azúcar, que a veces empalaga.

Me resultaba gracioso porque todo el mundo compraba el
pan en la calle y lo llevaba en la mano, como en Cuba.
Saben que ellos comen mucho pan con todas las cosas
ricas que hacen, humus, tagini, etc.

Hay muchos turismo español, a cada paso nos
encontrábamos con grupos de turistas españoles. Y los
guías hablan un español excelente. En realidad todos
los guías que vimos, de las lenguas que conocemos eran
muy buenos. Claro no es de extrañar, la historia
turística de ese país se remonta a muchísimos años
atrás.

Todo el mundo toma té. No sé si será solo en invierno,
pero todo el mundo lo toma por todas partes, es té y
chicha(la pipa árabe famosa, tengo que enviarles esas
fotos de nosotros fumando chicha), como en cuba café y
cigarro, igualito. Y nosotros nos preguntábamos si
ellos no trabajaban porque a cualquier hora del día
estaban en una esquina tomando te y fumando chicha y
hablando o jugando ajedrez.

martes, 25 de septiembre de 2007

Un día triste


La vida es una mierda y eso por mucho que lo escuchemos y lo repitamos no lo comprendemos hasta que nos toca de cerca. Hoy me ha tocado porque cuando llegué a mi trabajo y revisé mi correo electrónico tenía la noticia de la muerte de una buena amiga y lo peor no es que fuera o no buena sino que era una persona muy joven y un ser humano. Que además deja a un niño de meses y a su esposo. Bronwen, la conocí hace dos años en una conferencia del IB a la cual fui en Chiang Mai, en el norte de Tailandia. Muy inteligente, super comunicativa y sociable. No nos separamos en todo el taller. También allí conocí a quien en aquel entonces era su novio, un japonés muy simpático, Yuki. Salimos a cenar, compartimos durante los días que duró el evento y luego nos vimos un par de veces acá en Bangkok porque como centro del sudeste de Asia, pues todo el mundo tiene que pasar por aquí. Ellos vivían en Daka y el año pasado se mudaron a Tokio donde Bronwen consiguió un buen puesto en un colegio internacional. Unos meses después nació su hermoso hijo, Iseh. El cual conocimos en junio durante nuestra primera visita al país del sol naciente. Se les veía tan felices, justamente habían celebrado su boda a la manera tradicional japonesa, o mejor dicho, la celebraron estando nosotros en Tokio. En fin, una familia feliz, con buenas relaciones, con trabajos interesantes, con cosas por las cuales luchar y seguir adelante. En Tokio vistamos si apartamento y conocimos a la familia de ella que estaba de vacaciones en Japón. Asutralianos muy sencillos y agradables. Sobre todo la hermana con quien salimos a un bar y pasamos una noche maravillosa. Pero como nuestro destino es impredecible y para muchos ya está escrito y no se puede cambiar; hoy recibí la triste noticia que aún me tiene impactado pero que hay que aceptar de cualquier manera. Por eso digo que la vida es mierda y que hay que vivirla intensamente porque como nadie sabe cuando le va a llegar la hora, hay que vivir la vida lo mejor que uno pueda, hacer lo que uno quiera y disfrutar bastante. No mañana ni pasado, hay que comenzar hoy y ahora.