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martes, 13 de octubre de 2009

El París del Oriente


Es increíble cuan diferentes pueden ser dos ciudades dentro de un mismo país. Ya lo había experimentado con Hanoi y Saigon pero ninguna de las dos captó mi atención ni logró cautivarme como lo hizo Shangai. El año antes pasado había visitado Beijing y lo más que me gustó fue el frío. Exagero, disfruté mucho la visita a la Gran Muralla y el simple hecho de caminar por las calles de China, país milenario, cultura rica y cargada de historia y aportes a la humanidad ; pero con la clarísima idea de que no viviría nunca allí. En cambio, un poquito más al sur no sabía lo que me deparba el destino : El París del Oriente ! No era mi idea de China ni mucho menos podía imaginar que en ese lugar me fuera a sentir tan bien al punto de no querer regresar a Bangkok. Pero esa es la vida con sus sorpresas que a veces nos sorprenden realmente.

Fui a Shangai a fines de junio a corregir exámenes escritos y a ejercer como tribunal(uninal porque era yo solo) para los orales de los estudiantes que ya se graduan de bachiller. Lo había hecho antes en Tokío, otra experiencia interesante para otra entrada del blog. En Shangai estuve solo seis días que me parecieron tres porque el tiempo se fue volando. Por qué será que cuando más estás disfrutando una cosa, el tiempo vuela y cuando no te gusta algo te parece que pasan siglos......no podrá ser de otra manera. Bueno no hay otra que aprovechar bien al máximo el tiempo lindo que nos toca vivir en esta vida llena de problemas, estrés, etc, etc......

Llegué a Shangai en plena epidemia de H1N1, no voy a decir fiebre mexicana porque a mis amigos de ese país no les gusta y los entiendo, bueno ya lo dije.....jejejeje. Así que a causa del virus estuve casi una hora en el avión cuando aterrizamos en el aeropuerto de Pudong ya que con una pistolita iban midiendo en la frente de cada pasajero la temperatura. Al parecer no había nadie con la gripe porque todo fue muy rápido. Una de mis colegas creo que estuvo esperando dentro del avión casi dos horas porque había algunos pasajeros con los síntomas de dicho virus.

Después de pasar los controles de emigración y aduana y las habituales preguntas y análisis de mi pasaporte cubano, salí y decidí tomar el tren supersónico que levita y que es uno de los pocos que existen en el mundo. Solo era un trayecto de 7 minutos pero para una vez que va uno a Shangai hay que aprovechar la novedad. De la estación donde me dejó el tren tomé un taxi hasta mi hotel que no estaba en el centro sino más cerca del colegio franco-alemán de Shangai. El taxista muy simpático hablaba inglés y aproveché para preguntarle varias cosas que quería y otras que me surgieron en el momento. El tráfico un poco pesado por los trabajos que hacen para albergar la Exposición Universal de 2010, aunque viniendo de Bangkok......no creo que haya alguien que se sorprenda con el tráfico de otra ciudad, pero he escuchado que hay peores. Como todo tiene su ventaja en esta vida, e incluso a las desventajas hay que aprender a verles el lado bueno, disfruté mucho el trayecto lento hasta el hotel porque pude ver el panorama de una ciudad moderna y con edificaciones distintivas. Además como iba cayendo la tarde tenía todo un toque mágico, siempre los atardeceres son agradables de contemplar y si es en una ciudad nueva, incluso desde un taxi puede tener su encanto.


El hotel una maravilla, merci a la AEFE ! Estaba cerca de la escuela y era de 5 estrellas, un verdadero lujo, acorde con el público, jejejeje. Sí, los profes que vamos a decidir sobre el futuro de los estudiantes tenemos que estar en condiciones óptimas paa ello. :) Al día siguiente de mi llegada fui directo al trabajo y estuve casi el día entero en funciones de trabajo. Era viernes y por tanto venía el fin de semana donde si iba a tener tiempo para recorrer la ciudad después de haber terminado lo que mi misión allí exigía.

Es muy agradable pasearse por las calles de Shangai, y aunque por cualquier parte puede ser bueno, yo preferí el barrio francés. Por mi relación ya casi histórica con los franceses, no sé; por el encanto que éstos tienen para todo lo que a decoración, buen gusto y savoir vivre se refiere, tal vez. Lo cierto es que esa zona de la ciudad puede ser maravillosa cuando se recorre al final de la tarde y en la noche. Las avenidas anchas, las residencias estilo años 50's, los árboles inmensos y que recuerdan los de Europa. A mi realmente me hizo recordar un paseo por los Campos Eliseos en París. Haciendo el recorrido pensé: si algún día vivo en Shangai será en esta zona.

Otro paseo a realizar es el del área cerca del río. Las flores, los edificios, los cafés, esa mezcla de modernidad con historia que es tan rica e interesante y a la vez única. Eso es esa ciudad para mí. Un conjunto de cosas juntas cuyo resultado final no puede causarnos otro efecto que admiración por ella. La torre de televisión o perla del Oriente, imponente y colorida, sobre todo de noche; el Jinmao con su arquitectura peculiar; el edificio de oficinas que está al lado que es único; en fin, muchas cosas que no se pueden resumir en un blog, hay que ir y vivirlas y si sienten lo mismo que he descrito, entonces tendrá esto mayor credibilidad, aunque no lo hago con ese espíritu pues yo sí lo sentí en realidad. Y como cada persona es un mundo y reacciona de manera diferente a iguales situaciones........espero por sus reacciones.......

lunes, 28 de abril de 2008

Preparación de un viaje a Cuba

Para cualquier persona preparar un viaje puede ser lo más sencillo del mundo. Qué de complicado puede tener echar cuatro camisas, dos pantalones o tres shorts en una maleta o una mochila y salir andando? Suena simple pero no suele ser de esa manera cuando se trata de un cubano el que va a realizar el viaje y mucho menos si ese viaje lleva como destino su isla de origen.

Hay que pensar en lo regalos que se llevan, pero pensarlo bien. Primero hay que leer las regulaciones aduanales que en los últimos tiempos han cambiado bastante y que no son fáciles de comprender. Luego viene el proceso de tomarse su tiempo en la compra de los regalos para la familia, los amigos, vecinos, etc, etc, etc.... Y cuando hablo de regalos que se entienda que no son los que uno quiera escoger sino los que necesita la gente allá en Cuba. El otro día, preparando mi viaje hablo con mi madre y se me ocurre preguntarle: Qué hace falta? Y ella muy graciosa me responde: No me hagas esa pregunta que tú sabes que acá hace falta de todo..... Me tuve que reír porque en realidad tenía razón. Entonces tuve que reformular mi pregunta y así logramos llegar a un entendimiento.

No sé si a uds les sucede pero cuando uno comienza a echar cosas en la maleta es como que no puede parar y quiere llevárselo todo, pensando que así se resolverán los problemas y aunque una y otra vez nos damos cuenta que es un error, que pagaremos sobrepeso, que nos pararán al llegar y si tenemos mala suerte también en otros aeropuertos donde hagamos escala; seguimos echando cosas y cada viaje que damos parecemos mulos de carga y los problemas siguen y las necesidades no acaban. Tengo una amiga que siempre me está diciendo: tendremos que cargar con esa cruz toda la vida? Y yo le respondo: Mientras seamos la esperanza y el único apoyo de los que están allá....

Los europeos o americanos cuando viajan, como equipaje de mano sólo llevan una mochilita o un portafolio. Los cubanos, la mochila bien cargada, a veces más pesada que la maleta que se registra; la maleta de mano, reventando, otra bolsa más aparentando que lleva regalos de último momento o comprados en el aeropuerto. Y ni hablar de los que se vuelven locos y llevan en su cuerto 5 pantalones, 4 camisetas, 5 pares de medias, etc, etc, etc....Que no son historias que es muy real. Yo no lo creía hasta que en uno de mis viajes veo a una cubana que entra al avión y comienza a quitarse cosas de encima. De unos 50 kilos se quedó como en 40 de todo lo que traía. Y los comentarios que me hizo fueron los que me hicieron confirmar lo que había escuchado tantas veces y nunca había visto.

Pues nada que ya casi termino de preparar mi equipaje y me faltan solo 5 kilos para completar el peso admitido y aún no he puesto en las maletas nada de lo que llevo para mí . Una vez más se repite la historia y así será mientras allá haga falta de todo como me dijo hace unos días mi madre.


lunes, 14 de enero de 2008

Mi primera maleta, a sugerencia de mi amiga Yve



Allá por los años 80's tuve que comenzar una nueva etapa de mi vida estudiantil en las montañas del Escambray villaclareño. Elegí ir a hacer la secundaria básica en una ESBEC(Escuela Secundaria Básica en el Campo). Y digo elegí porque realmente fue mi decisión. Tenía la opción de hacer mis estudios secundarios en una ESBU(Escuela Secundaria Básica Urbana) pero el alumnado que iba a esa escuela no me agradaba mucho. Prefería la gente del campo, siempre mas auténtica y sencilla. Fue en aquella época que tuve mi primera "maleta", si es que a un cajón de madera no preciosa con un candado para tratar de protegerla, se puede llamar de esa manera. Era un niño cuando decidí separme de mi familia y dar el paso con mi maleta. Lo del candado, pura decoración ya que en la primera semana se fue del aire y abrieron la caja de seguridad y se llevaron todo. Así mismo, todo todito. Opté por dejarla abierta a partir de ese día. Quien haya estado en una beca en Cuba sabrá de lo que estoy hablando y no se asombrará en lo más mínimo. Maletas había allí de todos tipos, tamaños y materiales. Pero no vayan a representarse en su mente las marcas mas conocidas como Samsonite, Polo, Ralph Laurent, etc. Imagínense objetos artesanales en bruto y desagradables a la vista. Pero eso si, bien prácticos. Las maletas eran multiuso, o sea, servían para todo. Si ibas a merendar en tu habitación, a causa de la falta de muebles, utilizabas la maleta. Si tenías que esperar la guagua(autobús) de la escuela para ir o regresar a tu casa y estaba rota o no había gasolina como sucedía a menudo, pues te recostabas en tu maleta. Si estabas aburrido y querías matar el tiempo jugando cartas o dados, pues también lo hacías encima de la maleta. No había preocupación con aquellas maletas, porque ¿quién se la iba a robar, quién iba a cargar con aquella caja de muerto? Eso era impensable. Entonces no todo era negativo. Sabías que donde la dejaras allí iba a estar, claro podías quizás encontrarla vacía pero ella, la maleta no te dejaba ni te cambiaba por nadie. Solamente ella, sin nada dentro pesaba más que un matrimonio mal llevado como decía mi abuela. Y nosotros que en aquel tiempo no levantábamos ni tres cuartas del piso, teníamos que cargar con ella. Allí olvídense de las elementales reglas de cortesía de que un varón le iba a llevar la maleta a una niña. Nada de eso, cada uno con la suya porque nadie estaba para afectarse la columna. Pero a pesar de todo como uno se encuentra inmerso en ese mundo llega a creer que las únicas maletas que existen en él son esas ya que no tienes punto de comparación. Íbamos orgullosos con nuestras maletas cada domingo en la noche llenas de chucherías y regresábamos cada viernes en la tarde a la casa con ellas llenas de ropa sucia. Por suerte todos estos tiempos han quedado atrás y ahora las maletas que poseo son bien diferentes de aquellas, aunque debo confesar que no me arrepiento de haberlos vivido. Como las cosas van involucionando quien sabe si un día se regresa a las antiguas maletas. Si llegara a suceder ya estoy preparado y será mas fácil y menos traumático el cambio.

viernes, 12 de octubre de 2007

Cuba seis años después


Después de seis años sin visitar mi país, finalmente pude regresar en diciembre del 2006. Llegué el mismo día que el yate Granma pero muchísimos años después. Para los que no conocen, fue el yate en el cual Fidel Castro y los revolucionarios que venían de México llegaron a Cuba en el año 1956 para combatir contra el régimen de Batista y lograr que triunfara la Revolución cubana.

A pesar de haber llegado el mismo día, no hubo mal tiempo y llegué en el vuelo París-Habana de Air France. Todo muy bien, incluso en la aduana no tuve ningún contratiempo. Salí bastante rápido, creo que fui el primero según me contó mi familia. Y los cubanos que viajan saben los problemas que se pueden tener en la aduana. Por ejemplo en el último viaje que fuimos juntos Hector y yo, creo que salimos de últimos debido a algunos que contratiempos que contaré más adelante.

Pues bien salí y allí estaba mi familia, amigos de siempre, la familia de Hector y algunos familiares de cubanos que viven acá en Bangkok para recoger cartas y dinero que habían enviado conmigo. Mucha emoción, sobre todo por parte de mi mamá que se puso my nerviosa y hasta le subió la presión pero como yo traía un equipo para medir la presión, allí mismo se la medimos y enseguida se calmó. Después de unos minutos compartiendo en la cafetería del aeropuerto, salimos para mi querida tierra Manicaragua en un carro cómico como dicen por allá, entiéndase un Peugeot moderno.

Estaba muy preocupado porque no sabía como iba a reaccionar mi abuela Norma que aunque está muy bien para sus 80 años, padece de taquicardia. Pero afortunadamente todo salió bien y Normita fue una de las que mejor se portó. Fue muy gracioso porque ella no me reconoció. A la entrada de mi casa había alguna gente del barrio, familia, amigos, etc y todo el mundo saludándome, abrazándome y demás y yo de momento dije: ¨Permiso que quiero ver a Norma¨y ahí fui a verla. Ella se emocionó un poco pero lo normal. De ahí salimos para la casa de mi mamá y allí estaban mis abuelos despiertos que igual se alegraron mucho de verme. Mi otra abuela, igual de 80 años me tuvo como media hora sentado en sus piernas y yo preocupado porque pensaba que le pesaba pero ella como si nada diciendo que que estaba bien que tenía muchos deseos de hacer eso y finalmente podía hacerlo.

Después de estar como una media hora en casa de mi mamá regresamos a casa de mi papá a dormir. Mi mamá regresó conmigo y dormimos juntos esa noche, hablando, haciendo cuentos hasta tarde.

A la mañana siguiente pues como no podía faltar, fiesta! Cerdo asado, cerveza, arroz congris, etc, etc, etc. Pasó gente a saludarme, amigos, vecinos, familia. Por la tarde nos fuimos en un coche de caballos para La Piedra, la casa de mi mamá donde nuevamente fiesta, cerveza, ron, amigos, familia, comida. Yo tirando fotos todo el tiempo y filmando con la cámara de video.

Hacía muy buen tiempo en Cuba, fresco y a veces frío pero no tanto como lo esperaba ya que algunas veces pasé calor. Nunca como en julio y agosto claro.

A pesar de que aún no ha mejorado del todo la situación económica, encontré que la gente tenía menos problemas y más acceso a las cosas, mejor desenvolvimiento. Las tiendas siempre llenas de gente aunque no precisamente igual de llenas de productos. Los precios por las nubes y sobre todo me sorprendí mucho al ver que la gran mayoría de los productos venía de Venezuela. Para que tengan una idea, los precios de Tailandia se multiplican por tres y ahí tenemos los precios de Cuba. Pero no importaba ya que después de 6 años y con la familia y los amigos queridos, pues no era momento para sacar cuentas sino para disfrutar y así lo hice.

Visité a varios amigos que tenía deseos de ver en mi provincia. Estuve en Camaguey, Holguín, Santiago de Cuba, La Habana y Pinar del Río. Un periplo rápido e intenso por la isla. La verdad no descansé mucho en todo el tiempo que estuve en Cuba. Norma siempre me decía que parara un poco que luego iba a llegar muy cansado a Tailandia. Pero no estaba cansado solo quería aprovechar lo más que pudiera el tiempo con mi gente.

En La Habana me sucedió algo cómico porque llegué y cuando vi los panataxis ladas exclamé muy extrañado sobre el particular y el chofer del taxi en el que iba me dijo que cuánto tiempo hacía que no venía a La Habana. Me reí muchísimo pero nunca le dije que no vivía en Cuba. También en las tiendas disfrutaba mucho viendo y escuchando a la gente cubana que es tan espontánea y tan diferente de los asiáticos. Por ejemplo me asombraba positivamente cuando alguien preguntaba el precio de algún producto que ya otra persona tenía o cuando pregutnaban si salía bueno, si era de calidad o dónde lo habían comprado, el precio y demás. Puede parecer raro pero aca nunca se escuchan esas cosas. Además, algo tan siemple como ponerse a hablar con un desconocido como si nos conociéramos de toda la vida, jamás ocurre tampoco por esta zona del mundo.

En Pinar del Río, a pesar de haber estado poco tiempo, disfruté mucho de la compañía de mi otra familia. Hubo fiesta, buena comida, vino pinareño que es muy bueno, en fin, la pasé de lo mejor. Esperé San Lázaro en Pinar y esa misma madrugada regresé a La Habana y fui al Rincón con mi hermana Maydita, bajo un aguacero....pero allí como lo habíamos previsto. Ese día fue todo un maratón. Del Rincón para casa de Digna a almorzar y de Lawton para El Vedado a la fiesta de mis compañeros de la Universidad. Me alegró mucho ver a todo el mundo reunido. No todos pero al menos algunos. Bailamos, conversamos, comimos, recordamos viejos y buenos tiempos y para poner punto final a la noche y esperar el día siguiente nos fuimos al Malecón a conversar como en los viejos tiempos. Fue muy lindo porque todos tuvimos que decir los puntos más altos en nuestras vidas en los últimos 5 años y fue interesante escuchar a los amigos de nuevo y ver como algunos habían madurado mucho personal e intelectualmente. Fue una de las cosas más lindas que recuerdo de ese primer viaje a Cuba después de mucho tiempo. La brisa del malecón, especialmente en diciembre, la buena compañía, lo interesante de los temas de conversación, todo eso hizo que el tiempo volara y cuando vinimos a darnos cuenta ya casi amanecía. Recogí las cosas y para la terminal de ómnibus a tomar un carro para mi provincia.

Dos días después, el viaje al oriente de Cuba. Primer destino Camaguey donde dejamos a Normita y al dia siguiente salimos mi primo y yo para Holguín y como destino final Santiago de Cuba.

Todo fue maravilloso en nuestro viaje a Santiago de Cuba. Era mi primera vez en tierras orientales, más alla de Camaguey. Allí nos recibieron como reyes, fue todo fiestas, visitas interesantes y no paramos ni un minuto. Comida, bebida, buena acogida, lugares históricos por excelencia, esa es la idea que me llevé de la tierra caliente como se conoce en Cuba, debido a que las temperaturas siempre son bien elavadas en esa zona. Pasamos dos dias bien intensos y de ahí regresamos a Camaguey y luego a mi provincia donde pasé el fin de año en familia y con las cosas que tradicionalmente se hacen en Cuba para esa fecha.

Lo peor de todo era que al día siguiente tenía que comenzar mi viaje de regreso. Realmente no tenía deseos de regresar pero lo hice sabiendo que muy pronto regresaría nuevamente.

domingo, 7 de octubre de 2007

Alejandría

La ciudad de Alejandría, preciosa, el que ha visto La
Habana ya puede decir que ha visto Alejandría, porque
si sacamos de alla las mezquitas y las mujeres
vestidas a la manera musulmana, es igualita a la
habana. Con su malecón, dos veces más gande que el de
La Habana, sus carros viejos, su mar azul, en este
caso el mediterráneo, sus edificios, etc, etc, etc.

Nos quedamos en un hotel con vista al malecón, una
casa antigua de la habana vieja o centro habana
igualita.

Visitamos la biblioteca que no tiene nada que ver con
la más famosa de al antiguedad, la presente, en el
mismo lugar de la otra es ultramoderna. Allí hay una
estatua de Alejadro magno, así que verán la foto que
nos tiramos al lado del grande, yo Alexander el
pequeño al lado del Grande, el Magno.

El museo greco romano que es el mejor de la ciudad
estaba cerrado y visitamos el nacional que no es igual
pero tenía sus cosas también.

Visitamos las catacumbas, muy impresionante.

Anoche tomamos el tren hasta el sur, un tren nocturno
donde dormimos hasta hoy que llegamos a Aswan.

Un abrazo y hasta luego,

sábado, 6 de octubre de 2007

Las Pirámides de Egipto. Las de Guiza

Otro capítulo de nuestro paso por Egipto. Hoy fuimos a
las pirámides de Guiza, las mas famosas y las que más
cerca estan de la ciudad. Son el símbolo de Egipto
junto con la Esfinge que preside la entrada a las
mismas. Fue muy impresionante el encuentro con un
sitio histórico tan importante y con una de las siete
maravillas del mundo. Bien ganado que tienen ese
título.

Tomamos una guagua de muy cerca del hotel que nos
costo 10 centavos de dolar y en 20 minutos ya
estábamos delante de aquel espectáculo histórico.
Apenas llegamos nos montamos en un camello. El asedio
a los turistas es terrible acá aunque creo que en Cuba
es peor al menos hace cinco años atrás cuando salí no
sé cómo será ahora. Acá son muy pícaros te regalan
algo pequeño para que te embulles y luego te meten por
los ojos las cosas, no solo objetos sino fotos en
camello y recorridos en camello y a caballo. Esperen
las fotos. Esos animales son increíbles y se tienen
que arrodillar para que uno pueda subir. Sentí un poco
de miedo porque es muy inestable sobre todo cuando uno
sube y cuando baja. Pero bueno queda para la historia
y son de las cosas que hay que hacer. Típicas de los
turistas pero....a fin de cuentas soy uno más.

Me parece increíble que estuve en ese lugar, menos mal
que esta el testimonio gráfico. Aunque debo reconocer
también que no se si será porque las había visto tanto
antes que no me impresionaron tanto como Angkor en
Cambodia. Pienso que Angkor también puede ser una de
las maravillas de mundo.

No pudimos entrar a la gran pirámide porque había
alguien importante que estaba por venir y estaba
cerrada, solo la recorrimos por fuera. Sin embargo
entramos a la otra, pero no me impresionó mucho dicen
que la más impresionante al interior es la gran
pirámide, espero verla antes de irme.

Caminamos mucho observando el panorama, paisajes de
desierto con las pirámides y con las viviendas muy
cerca una combinación rara pero interesante.

Almorzamos en un restaurante al pie de las pirámides,
imaginen la vista. Comida típica egipcia y muy barata.
Comimos hasta casi explotar y luego regresamos a la
ciudad a comprar el pasaje para mañana ir a
Alejandría.

Hoy ha hecho menos frío que ayer. Y no hablar de
cuando estábamos recorriendo las pirámides, si
salíamos al sol y caminábamos por el desierto hacía
tremendo calor que había que quitarse los abrigos y
en cuando había una sombra ahí mismo se sentía
tremendo frío. Cuando llegamos a la ciudad había 15
grados pero agradable y a la hora del baño no fue como
los días anteriores.

Mañana en Alejandría nos han dicho que hará más frío
que acá pero allá vamos preparados a conocerla.

Un abrazo para todos y hasta mañana,

miércoles, 3 de octubre de 2007

El Cairo, ciudad mitológica. La parte islámica


Un pequeño reporte del día de hoy que lo pasamos en
el Cairo islámico. Una maravilla, esperen ver las fotos
que fueron incontables, bueno agotamos las memorias
de las cámaras pero ya hace un momento las descargamos a
un pequeño aparatico que tengo donde cabe mucha
información.

Bueno, salimos temprano hacia un lugar que se llama la
Citadel donde residió el gobierno egipcio por 700
años aproximadamente. El lugar en una colina, precioso y
allí hay una mezquita muy famosa, yo diría que la más
emblemática de acá que se llama la Mezquita de Mohammed Ali
porque fue él quien la mandó a construir.

Un frío allí arriba que para que les cuento! Pero
una vista excelente del Cairo, hasta las pirámides se
ven desde allá arriba. La mezquita por dentro también
preciosa sobre todo los techos muy bien decorados.


De ahí salimos a otra mezquita Ibn Tulun que es muy
particular porque el minarete es el único en forma de
espiral en egipto, tuvimos que pagar extra para subir
hasta lo último del minarete pero valió la pena. Un
panorama super impresionante porque está en pleno
cairo islámico y es muy interesante la combinación de
las mezquitas que abundan en el área con los
edificios de vivienda, parece que las han incluido allí porque
los edificios son viejos y en malas condiciones y al
lado se impone una mezquita, interesante combinación.



De ahí salimos a dos mezquias más que están una al
lado de la otra, estas majestuosas las dos, porque
son muy altas, me dio la impresión de estar en la
catedral de Santo Domingo o La Habana porque son bien altas.
Normalmente las mezquitas no son tan altas. En una de
ellas había una sala donde estaba la tumba del Chad
de Irán y era totalmente de mármol la sala pero con unas
combinaciones de colores preciosas.

Luego seguimos caminando y nos metimos en un barrio
típico egipcio donde no había extranjeros, solo nosotros y
llegamos a otra mezquita. Había un australiano que no
podía entrar porque le pedían 40 libras egipcias,
unos 9 usd. Y nosotros como dijimos que éramos de Cuba y
Hector con su árabe que habla pues por 10 libras
entramos a verla. En muy malas condiciones pero muy
antigua y con unas paredes de madera tallada que se
ve que en sus tiempos fue una verdadera joya. Después
subimos al minarete de otra que esta a la entrada de
lo que era el viejo Cairo, sus muros eran parte de
los muros de la ciudad. Una vista maravillosa de los
alrededores.


Ya como a eso de las 3 almorzamos en un café en el
centro en pleno bazaar, en el mercado. Después del
almuerzo fuimos a otro café a fumar chicha, algo que
hacía mucho tiempo estaba por hacer. Una experiencia
interesante, esperen las fotos. También en el mercado
me compré una bufanda tradicional de acá y con eso y
la chicha en la boca pues un egipcio nato. Caminamos
un poco el mercado, encontramos a un vendedor que
hablaba español y que nos dijo un poco sobre los
precios y mas o menos lo que debíamos pagar y demás.
Pero nosotros regateamos bastante aunque es bueno
saber los precios reales de las cosas, por ejemplo la
bufanda la pagué un poco mas caro de lo que realmente
cuesta pero iual esta bonita y lo vale.

Ya como a eso de las 6 regresamos al hotel para
aprocechar el agua caliente. Hoy sentí menos frío que
ayer, es que uno se va acostumbrando. Y es mejor que
sea así porque en dos días iremos a Alejandría y allá
según dicen hace más frío que en el Cairo por esta
época.

Mañana otra experiencia interesante: Las Pirámides,
así que esperen el próximo reporte.

Un abrazo para todos y hasta mañana.

Viaje al pasado, encuentro con la historia


Un viejo sueño hecho realidad en diciembre del 2005....

Recién hoy llegamos al Cairo a las 6.30am y hace un
frío que pela pero bueno contentos. Hay 10 grados pero
creo que ahora en la noche ha bajado más.

La ciudad no es tan caótica como todo el mundo la
pintaba, ni tan sucia tampoco. La gente super amable,
y muy diferente de los asiáticos desde todos los
puntos de vista. Caminando por la ciudad nos parece
estar caminando por la Habana vieja, ya que la
arquitectura es muy similar y el estado de algunos
edificios también.

Este pueblo tiene una cultura turística increible,
casi todo el mundo que tiene negocios habla muchos
idiomas, así que se imaginaran que Español lo habla
casi todo el mundo(la gente que vende en tiendas o
mercados).

Pasamos por egipcios sin ningún tipo de problemas. En
la calle la gente nos habla en árabe y nos dice cosas.
Yo no entiendo ni J y hector que sabe un poquito
tampoco entiende mucho. A veces me dicen algo y digo
que no hablo árabe pero no me creen y me dicen que sí
que si hablo que soy de acá y que hable, comiquísimo.


Hoy estuvimos en la mañana en el museo egipcio, muy
interesante aunque las cosas no están muy bien
conservadas ni presentadas, pero bueno eso ya lo
sabíamos. La mejor sala es donde está todo lo que se
encontró en la tumba de tutankhamon, vimos la mascara
de oro que pesa 11kgs, que tantas veces habíamos visto
en fotos y libros pero nunca es lo mismo tenerla
frente a frente. Y con ella todas las demás cosas como
el sarcófago donde estaba la momia de tutankhamon
completmante de oro. Por desgracia no permiten cámaras
dentro del museo, así que todo quedó grabado en la
memoria. Otras cosas interesantes en el museo fueron
varias imagenes que ya conocía desde que estudié esa
parte de la historia en la carrera y que las vi en
directo. Una de las que más me gusta para los que la
conocen es una pintura de unos gansos que tiene mucho
colorido y que se mantiene muy bien a pesar del paso
del tiempo. También entramos a la sala de las momias
de los faraones, super impresionante ver como se
conservan esos cuerpos, eso habla de la calidad de la
técnica y los productos que utilizaban para momificar.
También vimos momias de animales, había un cocodrilo
que medía como 5 metros, inmenso.


Después de visitar el museo salimos a almorzar y lo
hicimos en un restaurante muy conocido de aca y muy
agradable también. Comimos comida típica. Luego nos
fuimos al mercado más grande del país, el Bazar, allí
me compré un traje típico de aca y Hector se compró un
abrigo. Pero es una locura ese mercado y la gente te
vuelve loco tratando de venderte cosas. Todo es
precioso y todo uno lo quisiera comprar, pero ya era
tarde y teníamos que regresar al hotel ya que el agua
caliente no duraba toda la noche. Una odisea el baño
porque hacía un frío terrible pero bueno uno se va
acostumbrando.

El vuelo duró 10 horas y aunque dormimos bastante,
nunca es igual por lo que estamos un poco cansados de
no haber parado el día entero.

Mañana vamos a visitar el Cairo islámico, ya hoy lo
vimos de lejos y promete estar interesante, las
mezquitas son muy impresionantes, así que mañana
conoceremos de cerca otra parte importante de la
historia y el patrimonio de este increible país. Las
fotos las enviaremos cuando estemos de regreso en
Bangkok.

Un abrazo para todos y seguimos reportando más
adelante.

Siem Riep, una joya de Camboya


La ciudad de Siem Riep, conocida internacionalmente y visitada quizás más que la misma capital del país, guarda una de las joyas mas preciadas de Camboya y del mundo. En ella se encuentran los templos de Angkor, la capital del impero khmer que tan poderoso fuera en otras épocas.

Me tomó mas de un año visitar los templos de Angkor, por aquello de que como vivía allí pues tendría tiempo para conocerlos. Y cuando llegué que vi la magestuosidad del lugar, me arrepentí de no haberlo hecho antes. Para que tengan una idea de la magnitud del lugar, hace dos años fui de visita a Egipto; y las pirámides no me impresionaron tanto como los templos de Angkor en el norte de Camboya.


Siem Riep es una ciudad pequeña y que vive principalmente del turismo. Todo esta enfocado en esa dirección. A media hora en avión de Phonm Penh y a 5 ó 6 horas en barco o en autobús, se encuentra una de las joyas histórico-arquitectónicas de la humanidad.

Existen varios templos. Angkor Wat es el más conocido e indiscutiblemente imponente. Pero prefiero el templo Bayon, el de las cabezotas inmensas, me resulta más interesante en cuanto a impresión visual y arquitectónica. También son muy originales Ta-Prom y Preak Khan, donde las raíces de árboles centenarios han invadido el lugar y le confieren un toque muy particular.

La terraza de los elefantes y el lugar donde estaba el palacio real tienen tambien su encanto propio. Si nos alejamos un poco del centro, podremos ver el río de las mil lingas con sus esculturas en el fondo del río, otro trabajo magistral y original.

La vida nocturna en Siem Riep no es gran cosa, pero si hay muchos restaurantes donde ofrecen comida local y occidental. FCC y Red Piano están dentro de los más conocidos y populares.

Les Artisans d'Angkor es uno de los lugares más finos y económicos para comprar souvenirs. Se encuentra justamente frente al templo Angkor Wat y tiene además un café donde se puede relajar y descansar después de un día de visita por los templos.

Luego de mi primer viaje a Siem Riep, regresé tres veces más y siempre quedé encantado con las riquezas históricas del lugar. Y estoy convencido de que si regreso una vez más será lo mismo.

martes, 18 de septiembre de 2007

Primeras impresiones general

El fin del mundo para unos, desconocida para otros, exótica para la mayoría; la región asiática guarda secretos y encantos inimaginables que tuve el privilegio de comenzar a descubrir y conocer hace ya un poco más de siete anos.

Mi punto de partida en este periplo asiático fue la capital de Camboya, Phnom Penh. Llegué a dicha ciudad un 18 de diciembre del ano 2000 dejando atrás amigos, familia y vecinos a los cuales no sabía cuando iba a poder volver a ver. Recuerdo a muchos que no comprendían por qué había decidido viajar a ese país y a otros que ni siquiera conocían de qué país se trataba. También no faltaron los que temieron por mí debido a la oscura y triste historia que gira alrededor de Camboya o Kampuchea como se le conocía en sus más terribles tiempos.

Pero gracias a Dios y para alegría de todos, el destino me tenía reservado un período muy agradable e interesante de mi vida en aquel lugar recóndito de la península indochina.

Phnom Penh es una pequena ciudad capital; siempre tuve la idea de estar en una ciudad de provincia en Cuba. Por el tamano y las características de la misma así como por la forma de ser de sus habitantes que se asemeja mucho a la de la gente de provincia.